Centro Democratico Abierto

Noviembre 23, 2009

REAFIRMACION Y CAMBIO. por Gonzalo Quintana.

Archivado en: Politica — Domingo Daher @ 9:39 am

 

El Presidente Lugo, el 19 de noviembre, aparece con dos discursos: un mensaje a la nación, por la mañana, desde el palacio de gobierno en el que advierte amenazante que “el cambio no se detendrá”.  A la tarde, en el Hotel Sheraton y ante los empresarios, utiliza un discurso a la medida del auditorio, con tono y contenido radicalmente distintos. En el primero hablaba Fernando Lugo; en el segundo, el Presidente asesorado.

El de la mañana era una advertencia para “los que perdieron sus privilegios”, mucho de ellos presentes a la tarde en el Sheraton donde recibieron reconocimiento y promesa de apoyo. Ellos están acostumbrados a los vaivenes políticos, a mimetizarse, a aguardar, a estar al acecho. Manejan las reglas y los códigos perfectamente. Son expertos en vueltas de tortillas; para ellos ambos discursos tienen poco o ningún valor.

El mensaje de la mañana, en otro tono, con otro contenido, pudiera haber sido de esperanza, útil para renovar el apoyo de quienes lo votaron. Sin embargo, el tono, esa actitud y ese contenido es el que causa decepción a muchos y temor en otro número creciente de personas que confiaron en él.

Son decenas de miles los paraguayos que habiendo votado por Lugo hoy tienen la convicción que su gobierno nos arrastra a una forma de tiranía en el marco del diseño Castro-Chavista del Socialismo Siglo XXI.

Otros miles que votaron en contra del estilo Nicanorista o por una alternancia con  la Alianza Patriótica para el Cambio, ven decepcionados como Lugo y su gente son absolutamente incapaces de producir cambio alguno, para mejorar la política, la economía y la situación social.

Ambas percepciones son correctas. Lugo pretende llevarnos al Socialismo Siglo XXI pero mientras reúne las fuerzas necesarias para imponernos ese modelo, utiliza todos los recursos de las prácticas políticas de los últimos gobiernos que en nombre de la ANR, gobernaron el país. 

En este sentido, el Gobierno en vez de ser del Cambio, resulto ser de reafirmación.de la lógica, del estilo y de los vicios que más rechazamos y despreciamos de los gobiernos anteriores, incluido el Stronismo.

 Strossner ya promovía la confrontación entre buenos y malos paraguayos; hoy Lugo la promueve entre ricos y pobres. En definitiva, ambos manejados por el retrógrado rencor característico de la guerra fría.

El Stronismo ya rechazaba el “imperialismo Yankee” y el “capitalismo salvaje” cuando EEUU exigía respeto a los Derechos Humanos y libertad económica. Hoy el equipo de Lugo rechaza a los EEUU por principio.

Con el Stronismo, los vínculos internacionales más estrechos eran con las tiranías de derecha, hoy son con las autocracias de izquierda y los bloques  que la representan.

Stroessner  movilizaba a las organizaciones sociales amarillas para amedrentar a los adversarios o para respaldar a su Gobierno. Hoy, Lugo moviliza  a los campesinos organizados desde el Gobierno, sobre bases ideológicas o prebendarías, con idénticos propósitos.

Stroessner ya relativizaba el valor de la ley ignorándola cuando se le antojaba, aunque proclamara que Gobernaba con la ley en la mano. Lugo hace lo mismo, solo que declara que la ley hay que cumplirla “si conviene”.

 

En fin, podríamos seguir llenando páginas señalando similitudes entre los gobiernos desde Stroessner a los de la transición con el actual de Lugo; o no podríamos reconocer por ejemplo, que -como antes- no se designan diplomáticos profesionales para el servicio exterior, que la burocracia estatal se sigue moviendo en base a coimas, que el nepotismo es el de siempre, que las características esenciales del Presupuesto General de Gastos son idénticas, que los programas sociales son prebendarios y fomentan la haraganería, que Itaipu y Yacyreta siguen financiando la propaganda oficial, que los vendedores de artículos robados o falsificados están en las mismas veredas, que los maletines siguen circulando por las misma vías  de siempre, que los niños de la calle están en las mismas esquinas, los indígenas en las mismas plazas, los planilleros, los poli bandis, los peajeros, los invasores, los depredadores, los contrabandistas, los marihuaneros etc.etc. están ahí como siempre, de la misma manera y con el mismo trato. Pero, sobre las señaladas,  son muy notables las similitudes específicas con los dos últimos Gobiernos, los de González Macchi y Nicanor Duarte.

 

Como muestra, algunos botones:

  1. Lucho y Lugo:

a)   Gabinete compartido con Radicales Auténticos (la misma cantidad de ministerios), con el Encuentro Nacional (todos sus dirigentes tuvieron y tienen altos cargos), y con otros partidos menores. El Vice Liberal.

b)    En ambos gobiernos, el poder real no se encuentra en las estructuras institucionales sino que en un reducido grupo de amigos políticos, socios comerciales y cómplices en chanchullos y negociados. El Vice no cuenta para Gobernar.

c)    La frivolidad, el despilfarro, la farra, la chabacanería, el desprecio por lo que en general consideramos  socialmente “buenas costumbres” y políticamente “buen desempeño”.

d)   El cuoteo político como mecanismo de selección, elección y nombramiento para los cargos públicos.  

e)   Las denuncias bien fundadas de negociado y corrupción, son “sonsera itereí para Lucho y vyroreí para Lugo. Es decir, en español, esos millones de dólares, por igual “no tienen importancia alguna”.

  1. Nicanor y Lugo

a)   Cual es la diferencia entre los negociados de Judith Andrashko con  los dirigentes sin techo y los negociados de Alderete del Indert con su socios dirigentes de los sin tierra.

b)   Nicanor y sus dirigentes sin techo establecieron zonas liberadas en el Dpto Central como Marquetalia y  Lugo con sus amigos dirigentes campesinos con sus territorios liberados en San Pedro.

c)   Los aviones venezolanos ya operaban, con Nicanor, sin registros y violando las normas internas de control y migración.

 

Lo dicho: el Gobierno tiene un sentido de reafirmación, no de cambio. Pero su objetivo es  viabilizar el cambio, pero al modelo que muchos tememos.

Noviembre 18, 2009

El otro Paraguay somos todos.

Archivado en: Politica — Domingo Daher @ 10:19 am
 
¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya?

Tantas voces se alzaron en repudio a este nuevo secuestro, no menos deleznable que los anteriores –ante los que también se levantaron innumerables voces. En protesta y con impotencia.

Algunos nos tocan más que otros por ser de gente conocida, pero todos nos causan la misma sensación a los testigos. Lo más acertado en pocas palabras que leí con respecto a este último, fue la frase “Todos somos Fidel”. Porque todos estamos expuestos –no a ser secuestrados necesariamente, pero sí a recibir en mayor o menor grado los coletazos del odio. A recibir golpes de parte de gente que es millonaria en amargura y en armas.

  

No voy a agregar a todo lo que ya se dijo, a lo mucho que ya sabemos sobre cómo se llegó a esta situación o porqué sigue creciendo. Ya estamos demasiado conscientes de la parálisis, de la ceguera axiológica de ese Paraguay.

Quiero enfocarme en el otro Paraguay –y sí, los dos coexisten de forma extraña, y nos engaña que los lapachos florecen en ambos. Siento una urgencia terrible de hacerlo aprovechando esta coyuntura, más que nunca.
Hay un país hermoso además del grotesco pantano que nos es inevitable transitar muchas veces.  

Quiero hablar del Paraguay que tiene muchas, muchas familias como los Zavala. Esta es de tradición ganadera, fuente de trabajo de numerosos compatriotas. Una familia conocida, querida, respetada, trabajadora.

En este otro Paraguay hay muchas “Familias Zavala” trabajando en otros rubros, en todos los estratos sociales.
Hay empresarios que no evaden impuestos ni promueven favoritismos.
Hay músicos que viven de su arte y vuelven en bus a sus casas porque no se trata de cuánto ganan, sino de hacer lo que les apasiona.
Hay héroes anónimos trabajando de forma voluntaria por los más necesitados.
Hay albergues infantiles que sólo cuentan con donaciones de gente de buena voluntad, y siguen en pie.
Hay padres que adoptan chiquitos pobres y los tienen como herederos y no como criaditos.
Hay campesinos ocupados en cultivar sus pequeñas parcelas de tierra y no en violentar a los demás.
Hay campesinos que insisten en compartir contigo su plato de comida, el mismo plato que no sabrán si estará vacío la próxima semana.
Hay gente entrenando gente dentro de su pequeño círculo de influencia, por amor a su causa.
Hay paraguayos desafiando paradigmas, rompiendo esquemas, abriendo puertas.
Hay grupos enteros en este país que tocan a los “inmundos” de nuestro tiempo, y colocan un bálsamo de tolerancia en sus muchas heridas de juicio y desprecio –y no lo hacen sólo en Navidad- como limosna obligatoria, sino como estilo de vida.
Hay compatriotas entendiendo de qué se trata el amor y desaprendiendo dogmas separatistas.
Hay jóvenes que saben divertirse sin entrar en coma alcohólico, sin degradarse a sí mismos o a los demás.
Hay matrimonios que duran toda la vida en feliz monogamia.
Hay familias que educan con ejemplo y sin violencia.
Hay padres que aceptan la disciplina que se les da a sus hijos en el colegio si es merecida.
Hay chicos que dan su asiento a los mayores en el bus.
Hay automovilistas que no creen en la prepotencia impune.
Hay personas que evitan actuar mal aún cuando nadie las ve.
Hay gente que rechaza dinero o posiciones si éstas comprometen sus principios.
Hay quienes hacen donaciones anónimas para causas nobles porque entienden que no se trata de ellos.
Hay gente que fue víctima de corrupción, abandono, violencia, discriminación y otros males, y cambia su historia en vez de buscar cómo vengarla.
Hay todo esto en este Paraguay dual, doy fe, porque soy testigo de ello, y beneficiaria de sus influencias.

  

Si sos residente de este otro Paraguay, celebro tu vida. Celebro cada una de las veces que renunciaste a pagar mal por mal, y aún en medio de la rabia decidiste no ser tan bajo como la gente que te hirió.
Celebro que te levantes, que vivas, que trabajes y que progreses. Celebro que “no te dejes vencer por  el mal, sino que venzas al mal con el bien” (Rom. 21:12)

Si sos residente de este otro Paraguay, te pido que hagamos todo lo que esté a nuestro alcance para que nuestra versión del país siga creciendo. Lloremos juntos ante lo que escapa de nuestro control.

Luchemos por lo que sí podemos cambiar. Progresemos, disfrutemos del fruto de nuestro esfuerzo.

Miremos alrededor. Sembremos amor, diseminemos buenas noticias, sanemos relaciones, denunciemos las cosas malas independientemente de quién las haga.

Juntémonos con los que promueven principios de bien, independientemente de que sus formas y métodos sean diferentes a los nuestros. Seamos forjadores y no víctimas de este país.

Hagámoslo, por nosotros, por Fidel, por los que sufrieron antes, por los que sufren ahora. Hagamos crecer el país que sí queremos.
Si sos residente de este otro Paraguay, por favor hacé correr la voz.

Promové el cambio de mentalidad, nos lo merecemos.
Y si no somos mayoría en número, no importa: jamás subestimemos el poder que tiene la calidad sobre la cantidad.

 

 

  

 

Paulina Zavala.

 

 

Noviembre 11, 2009

DEL DESPRECIO Y MANOSEO.

Archivado en: Politica — Domingo Daher @ 10:23 am

DEL DESPRECIO Y MANOSEO A NUESTRAS INSTITUCIONES REPUBLICANAS.

En primer término agradezco al Dr. Gonzalo Quintana permitirnos reflexionar con sus entregas muy atinadas, la último denominada “EL GOLPE o una cuestión de amor”, la cual suscribo plenamente, ha motivado el presente comentario.

Es lamentable, que estemos asistiendo desde hace quince meses a un proceso de constante “menosprecio” y “manoseo” de nuestras instituciones republicanas, las cuales aún con las imperfecciones que se les puede señalar, fueron consensuadas en esta etapa democrática mediante la Constitución del año ´92.

Y me refiero a probables imperfecciones, porque toda obra o concepción humana está sujeta a poder ser mejorada y encaminada a lograr un mejor andamiento, fruto de la experiencia que se vaya acumulando en el ejercicio de la práctica de su funcionamiento.

Es ahí donde indefectiblemente cuenta la “inteligencia” de los hombres, primero para “reconocer” y luego para “rectificar” sus falencias, y en consecuencia buscar su mejoramiento.

 

Cabe enumerar en forma sucinta algunos hechos que se sucedieron en este tiempo y que avalan lo dicho precedentemente:

• El intento de atropello y sitio a las oficinas de Ministerio Público de la mano de dirigentes sociales vinculados al Gobierno), pretendiendo la destitución o renuncia del Fiscal General del Estado, sin respetar el debido proceso para que se cumpla ese propósito fuera de los plazos de vigencia de su designación;

• El intento de desestabilizar a la Corte Suprema de Justicia, con el mismo método del caso precedente, intentando la remoción de sus miembros desconociendo la vigencia de sus mandatos;

• El permanente acoso, mediante los voceros de “organizaciones sociales” (instrumentados debidamente), a los miembros del Parlamento (Senadores y Diputados), pidiendo su “renuncia”. Señores es “lo que tenemos” y somos responsables de haberles otorgado esa investidura, mal que nos pese. Debemos iniciar el proceso, en todo caso, para cambiar la forma de elección de nuestros representantes en el Congreso;

• También el ignorar al Congreso por parte del Ejecutivo desde el inicio de este período cuando suscribe “Acuerdos” con el Pte. De Venezuela (no quiero ni su nombre mencionar) sin remitirlos a consideración del Parlamento, como prescribe la constitución;

• El “manoseo” permanente desde el propio Ejecutivo, de la investidura del “Vicepresidente”, por ej. en sus inicio desconociéndolo en las convocatorias a las reuniones del Consejo de Ministros (situación revertida ante las críticas constantes a través de los medios) y últimamente pretendiendo involucrarle en proyectos de intentos de supuestos “golpes de estado”;

• Y a las Fuerzas Armadas, Gloriosas ellas antaño, en lo personal muy cara a mis afectos, a esta institución si que la trataron sin respeto como a una prostituta (perdonen esta alusión, no encontré mejor forma de graficarla), se hicieron relevos de oficiales comandantes en varias oportunidades sin aparente razones (es cierto que es exclusiva atribución de Comandante en Jefe, pero el ser humano tiene dignidad y merece un mínimo de respeto) con el afán , hoy claro, de situar a amigos incondicionales al frente de las Fuerzas Militares, y las protestas de la ciudadanía no recibe respuesta. también se realizó un “Congreso de Jóvenes de Izquierda” en una unidad militar (acto político expresamente prohibido de realizarse en éste ámbito), evidentemente con beneplácito del Ejecutivo (promovido por dos Secretarios con rango de Ministros, los cuales no recibieron ni siquiera reprimenda).

 

Con este recuento de hechos, que no pretende incluir todos los eventos ocurridos y cuyo trasfondo sin dudas tiene la intención de socavar nuestras instituciones, me permito expresar que el ataque inmisericorde a las Fuerzas Armadas, responde a un proyecto perfectamente elaborado, porque atenta justamente a un símbolo de nuestra paraguayidad; fueron sus hombres desde el 14-15 de mayo de 1811 quienes sustentaron y defendieron nuestra Independencia como país soberano y hasta no hace mucho tiempo merecía el respeto de nuestro pueblo; sin olvidar que probablemente haya sido el estamento que con más celeridad se adecuó a los nuevos tiempos durante esta “transición a la democracia”.

Al destruirla se atenta contra los cimientos y como consecuencia a la propia estructura del Estado, con el objetivo talvez de instituir un régimen totalitario. Muy bien, si efectivamente responde a un proyecto, en democracia se respetan el pensamiento, las opiniones y acciones de los conciudadanos siempre que con ello no se incurra en algún delito, y en ese entendido será este el propósito de “algunos” hoy coincidentemente en la conducción del Gobierno Central y le concedemos ese derecho; pero, sin embargo, si este no es el propósito de la mayoría de los paraguayos de bien que amamos y creemos en la democracia, que sin ser perfecta está comprobado que cuando funciona permite a los habitantes de un país una pacífica convivencia, existen los mecanismos legales, “no por medio de la fuerza bruta”, de rectificar rumbos a la conducción del país.

Es en este punto en el que cuestiono a la llamada “clase política” de nuestro país, porque no han tenido el coraje de instalar un debate serio con vistas a buscar corregir la situación planteada. No se ha pasado, en el mejor de los casos, de “discursos grandilocuentes” los cuales carecen de profundidad, en el ámbito estrictamente político y mediático.

 

En la sociedad en general hay una apatía casi desconcertante, y lo máximo al cual se llega es a comentarios, expresión de preocupación, etc. del ciudadano común o de algunas organizaciones de la sociedad, pero “nadie se ocupa” y mucho menos propone acciones con vistas a establecer una discusión seria y responsable respecto al MODELO DE PAIS que queremos.

Esta misma actitud vemos en los partidos políticos organizados. Uno que no puede aún salir del sopor de la derrota en las elecciones del 20 de abril de 2008, y otro emparentado con la Alianza, al que se le señala por su inacción para marcar distancia en cuanto al destino hacia el cual nos lleva el Gobierno, porque en sus filas unos gozan de las mieles del poder, de las que no quieren desprenderse y otros no pueden articular una real oposición a las acciones encaradas por este Gobierno cuyas consecuencia, en estas condiciones, indefectiblemente tendrán que cargar sobre sus hombros, Los demás partidos minoritarios, muy poca repercusión reciben a sus manifestaciones por muy fundadas que ellas sean.

 

Nos desgastamos en “calificar al Presidente” su falta de conducción, la ausencia de liderazgo que deriva en que hoy el gobierno tiene varias “cabezas”, su falta de sinceridad, etc., recién hoy se lo conoce y esto es consecuencia de que en su momento se indujo al pueblo a votar contra un signo político, votar por la alternancia, y no por un programa, por una persona que haya demostrado capacidad de manejo administrativo, etc, como si el cambio simplemente consistía en .mudar el color del partido político que precedió a este gobierno, sin considerar: después que…? Por esto a la luz de lo comentado, es hora que los hombres lúcidos de la clase política paraguaya, vistan los “pantalones largos”, tomen conciencia de la realidad que vivimos y hagan honor a la responsabilidad que se les confirió, y con madurez, responsabilidad y patriotismo elaboren una AGENDA que conduzca a un DEBATE SERIO sobre el acontecer y el futuro que se avizora.

 

En función a ello, con un programa claro suscribir un “ACUERDO POLITICO”, con hoja de ruta definida y metas alcanzables, para rectificar rumbos. No alentar más encono unos contra otro, desterrar la lucha de clases como propuesta para ganar adeptos, objetivizar la solución de los acuciantes problemas sociales, con lo cuales se podrá erradicar la marginalidad e inseguridad, y fortalecer los mecanismos de lucha contra la impunidad en todos los ámbitos.

Es decir, acordar un Plan de Gobierno a corto plazo.

Y si finalmente existen méritos para llegar a un Juicio Político, en aras del “Bien Común”, siendo este un instrumento establecido en nuestro ordenamiento jurídico, que a nuestros representantes no les tiemble el pulso para llevarlo adelante, siempre teniendo a la vista a los todos los paraguayos como receptores últimos de sus actos, porque si así no lo hicieren DIOS Y LA PATRIA se los demandará

 

HUGO RUIZ F.

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